DOI 10.35381/cm.v12i22.2042
Metodologías activas para la enseñanza de estudios sociales en educación básica media en Ecuador
Active methodologies for teaching social studies in middle school education in Ecuador
Junior Stalin Cargua-López
Fundación Koinonía, Montalvo, Los Ríos
Ecuador
https://orcid.org/0009-0009-2516-0442
Rosa Elena Lucio-Mayorga
Unidad Educativa La Inmaculada, Montalvo, Los Ríos
Ecuador
https://orcid.org/0009-0002-0755-0956
Bilma Aracely López-Balseca
Unidad Educativa Diez de Agosto, Montalvo, Los Ríos
Ecuador
https://orcid.org/0000-0001-9877-9486
Janet Del Rosario Silva-Rivera
Unidad Educativa Diez de Agosto, Montalvo, Los Ríos
Ecuador
https://orcid.org/0009-0005-1564-7215
Revisado: 26 de noviembre 2025
Aprobación: 13 de diciembre 2025
Publicado: 01 de enero 2026
RESUMEN
El objetivo de la investigación fue analizar la implementación del aprendizaje basado en proyectos y los conversatorios de saberes ancestrales en la enseñanza de Estudios Sociales como metodologías activas. Se utilizó un enfoque cualitativo de tipo diseño de caso con estudiantes de la educación básica media y docentes de instituciones educativas públicas. Se emplearon las técnicas de observación, entrevistas, diarios reflexivos y rúbricas de desempeño. Los estudiantes apreciaron los saberes comunitarios incorporados en su enseñanza y se lograron establecer relaciones entre el currículo y las costumbres y tradiciones de la región. Los docentes destacaron mejoras en el clima escolar y en la dinámica de trabajo colaborativo. En conclusión, la incorporación de estas metodologías fortaleció el aprendizaje de los Estudios Sociales y contribuyó a una educación más inclusiva, intercultural y contextualizada, evidenciando la necesidad de promover su aplicación sistemática en el currículo nacional.
Descriptores: Metodologías activas; estudios sociales; educación básica; saberes ancestrales. (Tesauro UNESCO).
ABSTRACT
The objective of the research was to analyze the implementation of project-based learning and conversations of ancestral knowledge in the teaching of Social Studies as active methodologies. A qualitative approach was used in a case design with students of basic secondary education and teachers of public educational institutions. Observation techniques, interviews, reflective diaries and performance rubrics were used. The students appreciated the community knowledge incorporated in their teaching and it was possible to establish relationships between the curriculum and the customs and traditions of the region. The teachers highlighted improvements in the school climate and in the dynamics of collaborative work. In conclusion, the incorporation of these methodologies strengthened the learning of Social Studies and contributed to a more inclusive, intercultural and contextualized education, evidencing the need to promote their systematic application in the national curriculum.
Descriptors: Active methodologies; social studies; basic education; ancestral knowledge. (UNESCO Thesaurus).
INTRODUCCIÓN
La educación general básica media en Ecuador, que comprende los grados quinto, sexto y séptimo, se plantea como objetivo en la asignatura de Estudios Sociales, formar estudiantes capaces de interpretar los procesos históricos, geográficos, económicos y sociales que configuran su entorno, fortaleciendo a la vez valores democráticos, ciudadanos e interculturales (Ministerio de Educación del Ecuador, 2016). Este propósito se justifica en el reconocimiento constitucional del Ecuador como un Estado plurinacional e intercultural (Asamblea Constituyente, 2008). Ecuador considera la educación como un derecho fundamental para garantizar el respeto por la diversidad cultural, por lo tanto, las Ciencias Sociales se convierten en un instrumento fundamental para fortalecer múltiples identidades, recuperar la memoria histórica y fomentar la construcción de una ciudadanía crítica y participativa. Además, el currículo de Ciencias Sociales para educación general básica media define los ejes de la identidad nacional, organización social y política, procesos históricos y dinámicas territoriales, lo que permite luego la vinculación de contenidos oficiales con experiencias comunitarias.
Como señalan varios autores Alonso-García et al. (2019) y Madrid Peña et al. (2024), la educación intercultural debe ir más allá de un enfoque folclórico y trivial, e incorporar metodologías que permitan a los estudiantes participar activamente en el examen de su contexto y la apreciación crítica de las tradiciones. Desafortunadamente, uno de los desafíos más crónicos en el contexto ecuatoriano ha sido el uso de metodologías tradicionales y únicas, que en última instancia sofocan el discurso del pensamiento crítico, la participación activa de los estudiantes y las conexiones con su entorno inmediato.
Las metodologías activas derivan de teorías constructivistas que colocan al estudiante en el centro del proceso educativo, donde el conocimiento se construye y se edifica a través de la experiencia y la interacción (Piaget, 1977; Vygotsky, 1978). Johnson y Johnson (1994) argumentan que el proceso de aprendizaje se profundiza cuando los estudiantes participan activamente en la resolución de problemas, la construcción de proyectos y el examen de escenarios del mundo real.
El aprendizaje basado en proyectos (ABP) implica fases de indagación independiente y colaborativa e involucra propuestas concretas de los estudiantes que abordan cuestiones de su comunidad (Thomas, 2000). Un enfoque diferente, el aprendizaje cooperativo (AC), se centra en la interacción colaborativa entre pares (Johnson & Johnson, 2009). Otra perspectiva es el diálogo de saberes, una estrategia pedagógica de enfoque intercultural, por la cual se considera a una comunidad y se construye una mezcla con los saberes académicos comunitarios y locales (Walsh, 2009). En Ciencias Sociales, este enfoque es especialmente importante para ofrecer una comprensión crítica y contextualizada de la historia, la geografía y la ciudadanía, ya que enseña una comprensión crítica de la disciplina.
A nivel internacional, varios estudios han demostrado el impacto de las metodologías activas en la enseñanza de las ciencias sociales. Por ejemplo, estudios realizados en contextos latinoamericanos, como los de Martí et al. (2010) y Peralta Lara y Guamán Gómez (2021), muestran que el Aprendizaje Basado en Proyectos fomenta la motivación estudiantil y la integración escuela-comunidad. En México y Colombia, el uso de la gamificación, junto con la narración digital, ha ayudado a los estudiantes a construir comprensiones más significativas de los procesos históricos y culturales.
Estudios recientes en Ecuador (Guaita Oña, 2024; Medina-González et al., 2025) destacan experiencias positivas en la implementación de metodologías activas en los campos de Lengua y Literatura y Ciencias Naturales, aunque muestran un alcance limitado en Ciencias Sociales, que todavía sigue la pedagogía tradicional. Otros estudios señalaron la necesidad de incorporar y fortalecer la educación intercultural desde el inicio de la formación básica (Inuca Chicaiza, 2021). Sin embargo, en el área de la educación básica, la sistematización de metodologías activas sigue constituyendo un desafío pendiente.
En Ecuador, país donde la constitución reconoce los principios de pluralidad de la UNESCO, es esencial diseñar propuestas pedagógicas que vayan más allá de la mera transmisión del conocimiento para incluir procesos de reflexión, investigación y acción con respecto a la diversidad cultural de la nación. Con este propósito, el nivel de Educación Básica Media constituye una etapa crucial, ya que es cuando los estudiantes comienzan a desarrollar su análisis histórico, pensamiento espacial y territorial, y aprecio por la diversidad cultural y social.
En este contexto, es preciso investigar y poner en práctica metodologías activas que cumplan con los requerimientos del currículo nacional y posibiliten la construcción de aprendizajes significativos en relación con la realidad local de los estudiantes. Metodologías como aprendizaje basado en proyectos, aprendizaje cooperativo y diálogos de saberes generan en los estudiantes un protagonismo en su proceso formativo, fomentan el trabajo colaborativo y la integración de saberes escolares.
Este estudio analizó la utilización de metodologías activas en la enseñanza de los Estudios Sociales en la educación básica media en Ecuador, prestando particular atención al fortalecimiento de la educación intercultural. Con este fin, se determinaron las metodologías activas más adecuadas para la enseñanza de los contenidos del currículo oficial de Estudios Sociales en los quintos, sextos y séptimos grados de EGB y se indagó sobre la aplicación de metodologías activas en la construcción de aprendizajes interculturales significativos en estudiantes, docentes y miembros de la comunidad.
A partir del análisis, se propuso como objetivo de la investigación analizar la implementación del aprendizaje basado en proyectos y los conversatorios de saberes ancestrales en la enseñanza de Estudios Sociales como metodologías activas
MÉTODO
El estudio tuvo un enfoque cualitativo, con características de investigación-acción educativa, orientado a comprender y mejorar la práctica docente en la enseñanza de los Estudios Sociales. Se adoptó un diseño de estudio de caso, aplicado en estudiantes de 6.º grado de Educación General Básica Media, para analizar la efectividad del ABP, el AC y los Conversatorios de Saberes Ancestrales en la construcción de aprendizajes significativos sobre la diversidad cultural ecuatoriana.
Los participantes fueron 128 estudiantes de 6to grado de enseñanza general básica media con edades entre 10 y 11 años matriculados en dos unidades educativas públicas. De acuerdo con el currículo nacional de Estudios Sociales en este nivel se trabajan ejes relacionadas con la diversidad cultural, la geografía del Ecuador, la historia de las primeras sociedades y la organización social y territorial, lo cual ofrece un marco ideal para aplicar metodologías activas vinculadas a la temática pluricultural. Además, participaron docentes de Estudios Sociales, responsables de planificar y aplicar las estrategias metodológicas.
En cuanto a las técnicas e instrumentos de recolección de información se utilizaron distintas técnicas para asegurar la validez de los hallazgos. La primera fue la observación que condujo al registro de las dinámicas de la clase y de la interacción entre los estudiantes durante las actividades. La segunda fue entrevistas semiestructuradas a docentes orientadas a indagar percepciones sobre la aplicabilidad de las metodologías seleccionadas. La tercera los diarios reflexivos de los estudiantes con el fin de recoger experiencias, aprendizajes y actitudes frente a la temática pluricultural. Por último, se elaboraron rúbricas de desempeño diseñadas para valorar competencias históricas, geográficas y ciudadanas de acuerdo con los objetivos del currículo nacional.
El proceso metodológico se estructuró en cuatro fases. Una primera fase fue el diagnóstico inicial para explorar los conocimientos previos de los estudiantes sobre diversidad cultural, historia local y organización social. La segunda fase fue la elaboración de la planificación didáctica mediante el diseño de secuencias pedagógicas que integraron las tres metodologías activas. El ABP incluyó proyectos escolares centrados en la elaboración de murales de diversidad cultural, cartografía social e investigaciones sobre tradiciones locales. Para los conversatorios de saberes ancestrales se coordinaron espacios de diálogo con líderes comunitarios, en los que se rescataron relatos, prácticas y costumbres transmitidas oralmente y vinculándolos con los contenidos curriculares de historia y geografía del Ecuador. El AC se utilizó en la sistematización de saberes donde después de escuchar a un sabio los estudiantes trabajaron en pequeños grupos para resumir lo aprendido, fomentando la reflexión compartida y evitando que la experiencia se quedara solo en lo anecdótico.
La tercera fase fue la implementación en el aula, donde los estudiantes participaron en las actividades planificadas cuya finalidad fue promover la investigación, la colaboración y la reflexión sobre la diversidad cultural de Ecuador. La cuarta y última fase fue la evaluación de los resultados mediante la triangulación de observaciones, entrevistas, diarios reflexivos y rúbricas seguido de la retroalimentación de los hallazgos a docentes y estudiantes para fortalecer la práctica educativa.
El estudio se llevó a cabo respetando principios de ética en investigación educativa. Se solicitó autorización institucional y consentimiento informado de las familias. Se garantizó la confidencialidad de los datos y un manejo respetuoso de los saberes compartidos en los conversatorios, evitando su descontextualización o apropiación indebida.
RESULTADOS
Desarrollo de competencias históricas, geográficas y ciudadanas
La implementación del ABP combinado con el AC permitió que los estudiantes de 6.º de EGB elaboraron proyectos colectivos sobre la diversidad cultural de su comunidad. Entre los productos obtenidos se encontraron murales ilustrados, entrevistas a familiares y mapas de cartografía social. Los hallazgos encontrados con la aplicación de estas metodologías activas fueron:
A continuación, se muestra una tabla comparativa que sintetiza los hallazgos obtenidos por indicador de desempeño.
Tabla 1.
Comparación de indicadores de desempeño antes y después de aplicadas las estrategias metodológicas.
|
Indicador |
Situación inicial |
Hallazgos posteriores |
|
Comprensión de la diversidad cultural (evaluaciones con rúbrica) |
40% en nivel alto/muy alto |
85% en nivel alto/muy alto |
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Estudiantes que relacionan saberes ancestrales con contenidos curriculares |
25% de los estudiantes |
75% de los estudiantes |
|
Participación activa en clase (número promedio de intervenciones voluntarias) |
10 intervenciones promedio |
25 intervenciones promedio |
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Motivación estudiantil (percepción en diarios reflexivos) |
45% se siente motivado |
82% se siente motivado |
|
Promedio en evaluaciones formativas (escala 1-10) |
7,5/10 |
9/10 |
Elaboración: Los autores.
Integración de saberes ancestrales
En los conversatorios de saberes ancestrales, estudiantes y docentes interactuaron con padres de familia y líderes comunitarios. Se recogieron relatos sobre festividades, costumbres agrícolas y prácticas de cuidado del medio ambiente. Posteriormente, los grupos sistematizaron la información en cuadernos colectivos. En las entrevistas, el 90% de los estudiantes manifestó sentirse “orgulloso” de conocer las tradiciones de su entorno, y el 75% pudo relacionar al menos un saber ancestral con contenidos de historia o geografía del currículo.
La participación activa se incrementó notablemente: en observaciones de aula se registró que el número de estudiantes que intervenían voluntariamente en clase pasó de 10 a 25 en promedio. Además, los diarios reflexivos mostraron que un 82% de los estudiantes expresó sentirse “más motivado” con este tipo de actividades, en comparación con las clases tradicionales.
Percepción docente
Los docentes valoraron la experiencia como una oportunidad para dinamizar la enseñanza de Estudios Sociales. Señalaron que los proyectos favorecieron la disciplina y el trabajo en equipo, mientras que los conversatorios aportaron un enfoque práctico para enseñar interculturalidad. Uno de ellos expresó: “Los estudiantes se apropiaron de los contenidos porque pudieron relacionarlos con historias de sus propios hogares y comunidades.”
Además de los aprendizajes cognitivos, la implementación del ABP y los conversatorios de saberes ancestrales generó un impacto positivo en el desarrollo socioemocional y ciudadano de los estudiantes. Durante las sesiones, se observó un incremento en actitudes de respeto, empatía y colaboración, particularmente cuando los grupos trabajaron en la elaboración de proyectos colectivos o en la sistematización de los relatos compartidos por padres y líderes comunitarios.
En los diarios reflexivos, un número significativo de estudiantes expresó que las actividades les permitieron comprender mejor la importancia del respeto hacia las diferencias culturales. Algunos comentaron sobre la falta de conocimiento que tenían acerca de las tradiciones de otras familias y luego, al escucharlas, aprendieron a valorar la diversidad. Esto se incorpora a la diversidad dentro de la identidad nacional. Esto hace eco de lo mencionado por Ortiz Granja (2015) a quien la educación intercultural hace posible la promoción de actitudes de reconocimiento y respeto hacia la alteridad.
De igual forma, respecto a la ciudadanía, las actividades en grupo permiten la toma de decisiones en conjunto y la resolución de algo de manera pacífica, en adición a lo que los profesores adujeron en cuanto a la mejora del clima del aula, en donde se notó la reducción de episodios de aislamiento y de falta de participación. Esto se alinea a lo expuesto por Johnson y Johnson (2009) en cuanto a que estas actividades fortalecen no solo las competencias académicas, sino también las habilidades sociales y cívicas de los estudiantes.
Por último, al promover los conversatorios se logró un vínculo intergeneracional entre un grupo de estudiantes y actores comunitarios, lo que ayuda a generar un sentido de pertenencia y la apreciación de los adultos mayores como transmisores de conocimientos. Esto, en el marco de la educación socioemocional y el respeto, al cultivo de la memoria histórica que se recibe de las generaciones pasadas.
DISCUSIÓN
Los hallazgos indican que la implementación conjunta del Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP) y los Conversatorios de Saberes Ancestrales, apoyados por el Aprendizaje Colaborativo, favorece en un grado considerable la motivación de los estudiantes de 6º grado de Educación General Básica, su participación activa y la apreciación crítica del multiculturalismo. Estos resultados están en línea con las afirmaciones de Martí et al. (2010) quienes sostienen que, en los contextos de la educación básica latinoamericana, el ABP aumentó considerablemente la motivación y el compromiso con el aprendizaje, ya que los estudiantes asumen un papel protagónico en la construcción de productos tangibles vinculados a su realidad. En ese sentido, la experiencia analizada reafirma que los proyectos que están conectados a la vida comunitaria son una forma efectiva de fomentar las habilidades del currículo social e histórico.
Del mismo modo, la integración de saberes ancestrales a través de conversatorios tuvo un impacto importante en el reconocimiento de la ecuatorianidad en sus múltiples dimensiones y el fortalecimiento de la identidad cultural. A este propósito, es coincidente el planteamiento de Walsh (2009) respecto al diálogo de saberes, y la intervención pedagógica que este permite como el primer acercamiento a la interculturalidad en sus dimensiones y logros. De la misma forma, estudios en el ámbito como el de Inuca Chicaiza (2021) sostienen que, en el rescate de tradiciones, la apropiación de técnicas de investigación participativa permite a los estudiantes conquistar la institucionalidad de los saberes comunitarios en la escuela.
El incremento en la participación y la motivación estudiantil que este estudio puso de manifiesto se alinea con Peralta Lara y Guamán Gómez (2020), quienes hallaron que la adopción de técnicas de enseñanza activa produce un incremento considerable en el nivel de participación y en la motivación escolar de los estudiantes. Este resultado es de particular importancia en la disciplina de Estudios Sociales, que ha estado por mucho tiempo vinculada a la enseñanza memorística y a la falta de motivación, ya que evidencia que, al menos en esta disciplina, el cambio en los planteamientos metodológicos es capaz de transformar la forma en que los estudiantes perciben la materia.
Las valiosas estimaciones de los docentes sobre estas metodologías concuerdan con los hallazgos descritos por Medina-González et al. (2025) en instituciones ecuatorianas donde la adopción de metodologías activas no solo mejora el aprendizaje, sino que también promueve una escuela más inclusiva y participativa.
CONCLUSIONES
El presente estudio permitió evidenciar que la implementación del aprendizaje basado en proyectos y los conversatorios de saberes ancestrales en los estudiantes de sexto grado en los casos de estudio, constituyen estrategias adecuadas para afianzar los aprendizajes en la asignatura de Estudios Sociales. Gracias al uso de metodologías activas, fue posible trascender la lógica tradicional de la simple transmisión de contenidos, a la investigación, la colaboración y la reflexión crítica. Además, se logró conectar el currículo oficial con la realidad cultural de los estudiantes.
La evidencia construida en el presente estudio permite concluir que la implementación de las metodologías se traduce en el desarrollo de competencias históricas, geográficas y ciudadanas en los estudiantes. Por otra parte, los ayuda a lograr la comprensión de procesos de una determinada realidad social desde una lógica situada y de sentido.
En el contexto de la interculturalidad, la integración de “conversatorios” basados en el diálogo como recurso didáctico fue fundamental para la consolidación de la identidad cultural y la apreciación de la diversidad intercultural. El reconocimiento y la sistematización del conocimiento ancestral desencadenó diálogos prósperos entre el conocimiento comunitario y académico, como subraya Walsh (2009), además aumentó la visibilidad de la interculturalidad en el contexto escolar. Los hallazgos profundizan la comprensión de la importancia de una educación que va más allá de lo folclórico y la necesidad de posicionar la diversidad como un componente clave en el desarrollo de una ciudadanía crítica.
Desde el punto de vista de los docentes, la experiencia fue vista como un medio para mejorar la enseñanza de los Estudios Sociales, para lograr una mejor disciplina en el aula y para mejorar las relaciones con la comunidad. Esto refuerza el argumento presentado por Medina-González et al (2025) que destacó la importancia de las metodologías activas no solo en el aprendizaje, sino también en la creación de climas escolares inclusivos y participativos.
Incorporar de manera sistemática metodologías activas como el ABP, y los Conversatorios de Saberes Ancestrales, seguramente permitirá una mejor enseñanza de los Estudios Sociales en Ecuador. Para el futuro, se sugiere investigar en otros niveles de la Educación Básica, así como el uso de los recursos digitales y de las narrativas de manera innovadora en el enfoque intercultural. Esto permitirá el desarrollo de una educación más pertinente, inclusiva y transformadora, en concordancia con el carácter plurinacional e intercultural del Estado ecuatoriano.
FINANCIAMIENTO
No monetario.
AGRADECIMIENTO
A todos los actores sociales involucrados en el desarrollo de la investigación.
REFERENCIAS CONSULTADAS
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