Fitorremediación con macrófitas: Planeación pública para la
protección del Patrimonio Hídrico, Río Teaone, Esmeralda
Phytoremediation with Macrophytes: Public Planning for the
Protection of Water Resources, Teaone River, Esmeralda
Manaces Esaud Gaspar-Santos
Universidad Nacional de Tumbes, Tumbes, Tumbes
Perú
https://orcid.org/0000-0003-4929-4495
Jesús Merino-Velásquez
Universidad Nacional de Tumbes, Tumbes, Tumbes
Perú
https://orcid.org/0000-0003-3301-4487
Luis Edilberto Cedillo-Peña
Universidad Nacional de Tumbes, Tumbes, Tumbes
Perú
https://orcid.org/0000-0001-5035-2088
Recepción: 15 de abril 2026
Revisado: 26 de junio 2026
Aprobación: 15 de agosto 2026
Publicado: 01 de septiembre 2026
RESUMEN
La presente investigación tiene como objetivo estudiar la fitorremediación utilizando macrófitas, una tecnología económica respaldada por evidencias científicas, que podría integrarse en los instrumentos de planificación pública para resguardar el patrimonio hídrico del río. Metodológicamente se trabajó con enfoque mixto, que fue descriptiva y propositiva. El estudio no llevó a cabo muestreos experimentales propios en el río Teaone. Los resultados mostraron que la literatura científica apoyaba la capacidad de ciertas macrófitas para ayudar a eliminar contaminantes, y que los participantes tenían una opinión positiva sobre el uso de esta opción. Se observó también que los instrumentos normativos y de planificación analizados no incluyeron explícitamente soluciones basadas en la naturaleza, como la fitorremediación. En conclusión, evidenció que las instituciones públicas debían fomentar medidas específicas para incorporar la fitorremediación en las políticas públicas y llevar a cabo proyectos piloto que posibiliten aprovechar sus ventajas para cuidar el agua y el medio ambiente.
Descriptores: Agua; plantas acuáticas; planificación ambiental; Medidas protección del medio ambiente; desagüe de ríos (Tesauro UNESCO).
ABSTRACT
The objective of this study is to examine phytoremediation using macrophytes—a cost-effective technology supported by scientific evidence—that could be integrated into public planning tools to protect the river’s water resources. Methodologically, a mixed-methods approach was used, combining descriptive and propositional elements. The study did not conduct its own experimental sampling in the Teaone River. The results showed that the scientific literature supported the ability of certain macrophytes to help remove contaminants, and that participants held a positive view of this approach. It was also observed that the regulatory and planning instruments analyzed did not explicitly include nature-based solutions, such as phytoremediation. In conclusion, the study demonstrated that public institutions should promote specific measures to incorporate phytoremediation into public policies and carry out pilot projects that enable the utilization of its benefits to protect water and the environment
Descriptors: Water; aquatic plants; environmental planning; environmental protection measures; river drainage. (UNESCO Thesaurus).
INTRODUCCIÓN
El agua es un recurso natural esencial para la vida, el desarrollo económico y el equilibrio del ecosistema. En Ecuador, los ríos que atraviesan áreas urbanas y agrícolas reciben constantemente contaminantes que deterioran su calidad, perjudican los ecosistemas asociados y limitan los usos beneficiosos del agua. El río Teaone presenta esta situación problemática debido a que recibe escorrentías agrícolas, descargas de aguas residuales y residuos sólidos, lo cual ha dañado sus condiciones naturales y ha impactado negativamente la biodiversidad y los servicios ecosistémicos que brinda.
La Constitución de la República del Ecuador (2008) reconoce al agua como un patrimonio nacional estratégico de uso público, indispensable para la vida de las personas y el equilibrio de los ecosistemas. Además, establece que su gestión y protección son responsabilidad del Estado, que debe garantizar la conservación, recuperación y manejo integral de los recursos hídricos y sus cuencas. A su vez, los ríos, quebradas y otros cuerpos de agua dulce tienen una protección legal especial.
No obstante, recalca que esa protección no tiene que limitarse solamente al ámbito legal, sino que debe manifestarse en acciones específicas, políticas públicas y herramientas de planificación que aseguren su preservación y fomenten un uso responsable y sostenible. Con esto se pretende garantizar que estos recursos naturales sigan favoreciendo a las generaciones presentes y a las venideras (Asamblea Nacional Constituyente de Ecuador).
La condición del río Teaone demuestra los obstáculos que aún se presentan para convertir las normas constitucionales en acciones concretas de conservación, en el marco de la salvaguarda de los recursos hídricos. Este río, que es el afluente más importante del Esmeraldas, está expuesto a varias fuentes de contaminación. El diagnóstico del Plan de Desarrollo y Ordenamiento Territorial (PDOT) del cantón Esmeraldas 2020-2033 indica que una gran parte de las aguas residuales domésticas, que no han sido tratadas adecuadamente, se vierten en su cauce. A esto se añaden las consecuencias de la acumulación de residuos sólidos, las actividades industriales y el empleo de agroquímicos. Esta combinación de factores ha llevado a un deterioro considerable de su calidad medioambiental, hasta el grado en que se considera uno de los ríos más contaminados del país (GADMCE, 2021).
Conviene subrayar, el río Teaone continúa siendo contaminado debido a muchos vertidos de aguas residuales. Esta situación afecta tanto al río como a los habitantes de la zona, y pese a que varios gobiernos y administraciones han pasado, el problema no se ha resuelto de forma definitiva.
Un elemento de especial relevancia para el estudio actual se halla en la autoevaluación efectuada por el PDOT vigente sobre la ejecución de los instrumentos de planificación correspondientes a los lapsos 2012-2022 y 2014-2019. En esta evaluación se observa que las medidas planeadas para la restauración del río Teaone se están implementando con un nivel de ejecución bajo. Por ejemplo, hasta el 2019, solamente se había logrado un avance del 1 % en el objetivo de reforestar el 10 % de las riberas. El propósito general de restaurar las riberas tampoco fue alcanzado. De acuerdo con el documento (GADMCE, 2021), estos hallazgos se deben a las limitaciones presupuestarias que impactaron la implementación de las medidas planificadas.
Esta circunstancia también se manifiesta en las acciones que, en la realidad, han llevado a cabo las entidades encargadas de la gestión del medio ambiente. El Gobierno Autónomo Descentralizado Municipal (GADM) se ha enfocado, en su mayoría, en tareas operativas como el barrido de escombros, la limpieza de maleza y microbasurales. No obstante, no se aprecia la puesta en marcha sostenida de un programa integral dirigido a limpiar el río. La Prefectura, por su parte, ha llevado a cabo acciones específicas de reforestación en áreas de la cuenca alta; una de estas intervenciones se realizó en 2022 en el área de Vuelta Larga.
Respecto al Ministerio del Ambiente Agua y Transición Ecológica (MAATEE), sus acciones han sido principalmente una respuesta a denuncias concretas y a circunstancias de emergencia, sobre todo las relacionadas con hidrocarburos. Esta dinámica muestra que las respuestas coyunturales son más comunes frente a un problema medioambiental que, debido a su naturaleza persistente, necesita intervenciones sistemáticas sobre los vertidos industriales, agrícolas y domésticos que siguen perjudicando al río.
Asimismo, es relevante tomar en cuenta una referencia anterior de mayor envergadura propuesta en 2007: un macroproyecto enfocado en la restauración de las cuencas de los ríos Teaone y Esmeraldas, para el que se preveía el apoyo financiero del Ministerio del Ambiente de aquel entonces. No obstante, no existe suficiente documentación pública que permita establecer de manera precisa el grado de ejecución logrado, su finalización o la continuidad de las acciones planteadas en el contexto del proyecto mencionado.
Indiscutiblemente, ya hay leyes para proteger el río, pero no se han logrado los resultados esperados debido a que las autoridades locales carecen de soluciones prácticas, económicas y sostenibles que puedan ser aplicadas con la colaboración de otras instituciones. Por lo tanto, el reto primordial no es establecer más regulaciones, sino hallar y poner en práctica instrumentos eficaces para restaurar y preservar el río Teaone.
Ante estas limitaciones, diversas investigaciones han destacado el potencial de la fitorremediación utilizando macrófitas acuáticas como una alternativa efectiva para el tratamiento de aguas contaminadas. Especies como Eichhornia crassipes, Pistia stratiotes y Azolla spp. han sido analizadas por su habilidad para absorber y retener varios contaminantes presentes en aguas residuales, incluyendo metales pesados, nutrientes y materia orgánica.
Además de tener costos operativos relativamente bajos, esta opción puede implementarse a través de procedimientos técnicamente accesibles, lo que es especialmente relevante en contextos donde existen limitaciones para desarrollar sistemas convencionales de tratamiento (Celi Fernández et al., 2025).
No obstante, en el análisis del marco normativo, los instrumentos de planificación actuales y las acciones institucionales reportadas para el cantón Esmeraldas, no se encontró ninguna mención específica a la fitorremediación ni a las soluciones basadas en la naturaleza como parte de la gestión del patrimonio hídrico. Por lo tanto, existe un vacío que separa la evidencia técnica disponible de su integración normativa y su aplicación práctica por los organismos responsables.
El objetivo de este artículo es estudiar la fitorremediación con macrófitas como una herramienta potencial de planificación pública para la protección del patrimonio hídrico del río Teaone, a través de la revisión sistemática del marco constitucional y legal ecuatoriano, los instrumentos de ordenamiento territorial vigentes en el cantón Esmeraldas, las acciones institucionales documentadas de los organismos competentes y la evidencia científica disponible sobre la efectividad de estas especies vegetales. La atención institucional al deterioro del río Teaone ha estado en manos de tres actores principales: el GAD Municipal del cantón Esmeraldas, el GAD Provincial (Prefectura de Esmeraldas) y el Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica (MAATE).
Al analizar las acciones realizadas por las instituciones competentes, se puede notar que sus intervenciones han sido escasas y poco consistentes a lo largo del tiempo. Además, estas acciones han estado principalmente dirigidas a abordar problemas específicos o situaciones de emergencia, en lugar de establecer un plan integral que aborde las causas fundamentales de la contaminación del río. También se observa la falta de evidencia pública de programas continuos centrados en el tratamiento de las descargas domésticas, agrícolas e industriales, así como de la integración de soluciones basadas en la naturaleza en los instrumentos de planificación. Como resultado, la gestión llevada a cabo hasta ahora ha sido más reativa que preventiva, lo que ha complicado la recuperación efectiva del ecosistema fluvial.
En el contexto de la gestión municipal, las evaluaciones realizadas en los diferentes períodos del PDOT muestran avances limitados en el logro de los objetivos planteados para la restauración del río Teaone. Uno de los resultados más relevantes es que la meta de reforestación del 10 % de sus orillas solo logró un progreso del 1 % hasta 2019, mientras que el objetivo relacionado con la recuperación de las riberas no se materializó. Asimismo, las iniciativas destinadas a la recuperación de las cuencas mostraron un cumplimiento parcial. En las evaluaciones institucionales, estos niveles insatisfactorios de ejecución se han vinculado repetidamente con limitaciones de tipo presupuestario.
Todo parece conformar, que las autoridades, en particular, han estado enfocadas en limpiar basura, desechos y escombros que están cerca del río. Estas acciones, no obstante, únicamente abordan las consecuencias evidentes del problema y no las causas reales de la contaminación, por lo que no han bastado para conseguir una recuperación sostenible del río.
Un antecedente importante se remonta a 2007, cuando la Dirección de Gestión Ambiental del municipio propuso un macroproyecto con el objetivo de restaurar las cuencas de los ríos Teaone y Esmeraldas. El proyecto incluía varias medidas, como la limpieza de espejos de agua, la revegetación con especies autóctonas, la supervisión de unos 35 kilómetros del cauce y el saneamiento de las riberas. Para llevarla a cabo, se habría contemplado un financiamiento de aproximadamente 3,5 millones de dólares que vendrían del Ministerio del Ambiente.
No obstante, la información que está disponible no permite determinar con suficiente claridad si el proyecto se ejecutó en su totalidad o si sus acciones continuaron en años subsiguientes. Esta circunstancia cobra más importancia si se tiene en cuenta que informes de distintos periodos han detectado la presencia de cerca de diecinueve descargas residuales con un alto impacto, las cuales perjudican tanto al río como a los poblados instalados en sus orillas, sin que hasta ahora se haya observado una solución estructural para este asunto (ECLAC, 2025).
La Prefectura de Esmeraldas ha centrado su intervención principalmente en la cuenca alta del río. En 2022, llevó a cabo un proyecto de reforestación en la zona de Vuelta Larga, que incluyó la limpieza previa de maleza y desechos sólidos, así como la siembra de 2.500 metros lineales de especies de protección, ornamentales y frutales, con el objetivo de extender la intervención a lo largo de 27 kilómetros de la cuenca para mejorar el caudal y evitar la escasez de agua; esta actividad involucró a líderes comunitarios y a la Policía Nacional.
La Prefectura también ha formado parte en convenios de restauración de paisaje y bosques en la subcuenca del Teaone junto al MAATE y gobiernos parroquiales, y ha apoyado la Ruta Turística del Río Teaone, una iniciativa de enfoque principalmente turístico-productivo que incluye componentes de limpieza y mejora del entorno. Por su parte, el MAATE ha desempeñado un rol fundamentalmente reactivo, centrado en inspecciones técnicas ante denuncias específicas sobre manchas u olores en el cauce.
La principal actividad de esta institución en la provincia ha sido enfocarse en atender emergencias relacionadas con hidrocarburos. Una muestra de eso fue el derrame que tuvo lugar en marzo de 2025 en el Sistema de Oleoducto Transecuatoriano (SOTE), que afectó a varios esteros y áreas conectadas con el sistema hidrográfico del río Esmeraldas. Esta intervención muestra una reacción enfocada principalmente en sucesos ambientales emergentes, a la vez que se mantiene el reto de tratar de manera sistemática las fuentes crónicas de contaminación doméstica, agrícola e industrial que afectan directamente al río Teaone (Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos & Unidad de Monitoreo de Eventos Adversos, 2025).
Teniendo en cuenta que, durante años, el Ministerio del Ambiente ha respaldado varios proyectos con el objetivo de restaurar zonas dañadas y recuperar cuencas hidrográficas. Estos han incluido acuerdos para proporcionar plantas para procesos de reforestación y proyectos enfocados en la restauración ambiental. No obstante, subraya que no hay pruebas de planes obligatorios o programas específicos de fitorremediación que fomenten la restauración de las orillas del río Teaone a través de soluciones naturales. Esto indica que, a pesar de que se han hecho esfuerzos para mejorar la condición de los ecosistemas, aún no se han puesto en marcha tácticas específicas y sostenidas que utilicen las posibilidades de estas alternativas para combatir la contaminación y restaurar el río de forma completa.
Las autoridades han efectuado varias acciones para salvaguardar el río, incluyendo la limpieza de lugares polucionados, la reforestación de áreas específicas y la respuesta a situaciones críticas. No obstante, estas medidas no han sido parte de un plan extenso y duradero para disminuir la polución que el río recibe a diario. Asimismo, no se han puesto en marcha iniciativas que empleen plantas acuáticas para contribuir a la descontaminación del agua. Por lo tanto, sostiene que todavía hay una diferencia entre lo que se requiere para restaurar el río y lo que verdaderamente se ha realizado.
En cambio, la fitorremediación con macrófitas es una opción natural, económica y eficaz para ayudar a limpiar cuerpos de agua contaminados. No obstante, estas herramientas aún no se han incorporado a los instrumentos oficiales que se utilizan para la gestión y planificación medioambientales (García et al., 2019). Por eso, el reto principal no es la carencia de conocimientos técnicos o pruebas científicas acerca de su utilidad, sino la falta de decisiones normativas y administrativas que posibiliten su integración formal en las políticas públicas. En otras palabras, la tecnología ya está disponible y ha demostrado su potencial; lo que falta es que las instituciones tengan la voluntad de incorporarla y utilizarla sistemáticamente.
Este antecedente es relevante para examinar opciones que se puedan aplicar a problemas como los que presenta el río Teaone. Celi Fernández et al. (2025) también identifican la fitorremediación basada en macrófitas como una opción con posibilidades de ayudar a la restauración de cuerpos acuáticos que han sido dañados por procesos contaminantes.
El jacinto de agua (Eichhornia crassipes), una de las especies más investigadas y comunes, se destaca por su eficacia documentada en múltiples investigaciones; por ejemplo, un análisis realizado en 2017 examinó específicamente la habilidad del jacinto para eliminar parámetros fisicoquímicos alterados en el agua. Estos hallazgos aportan evidencia científica sobre las especies que son más comunes en la región.
Ávila Carhuallanqui et al. (2022) analizaron su habilidad para absorber materia orgánica, una impureza frecuente en los ríos que reciben aguas residuales de los hogares, como el río Teaone, según este descubrimiento; según los mismos autores mostraron que esta especie es efectiva en la eliminación de metales pesados como el cadmio, lo que mejora su utilidad en situaciones de contaminación mixta.
Sin embargo, su uso requiere una gestión cuidadosa: Guevara Granja y Ramírez Cando (2015) destacan su naturaleza invasiva y proporcionan pautas para equilibrar sus capacidades de depuración con la gestión del riesgo biológico, un factor clave que se debe incluir en la planificación y las regulaciones locales.
Comparar los comportamientos de diferentes macrófitos ayuda a garantizar que se elijan las especies adecuadas. Barreno Ávila et al. (2020) evaluaron conjuntamente Eichhornia crassipes y Lemna spp., demostrando que ambos contribuyen a mejorar la calidad del agua reduciendo la dureza, lo que los postula como opciones complementarias para el estudio de caso. Borda et al. (2023) evaluó las especies Pistia stratiotes y Eichhornia crassipes, verificando su capacidad para neutralizar el pH y los sólidos en suspensión inferiores, que son dos indicadores críticos de calidad del agua para el río Teaone. Ayala et al. (2018) amplian la gama de opciones mediante pruebas, además de Eichhornia crassipes, especies nativas o adaptadas como Nymphoides humboldtiana y Nasturtium officinale que facilitan su implementación y aceptación social. Atencio et al. (2024) se examinó la capacidad de Salvinia mínima para eliminar los fosfatos, un nutriente que con frecuencia causa eutrofización en ríos que reciben descargas agrícolas y domésticas, como el río Teaone.
La relevancia de estos hallazgos se ve muy fortalecida por las investigaciones realizadas dentro del propio Ecuador. Durán Mera y Lino García (2023) evaluaron la eficacia de Eichhornia crassipes en el tratamiento de aguas residuales del cantón Jipijapa, demostrando resultados positivos en condiciones climáticas y sociales comparables a las de Esmeraldas. En un contexto igualmente relevante, Ledesma Acosta y Calvopiña Beltrán (2025) evaluaron el desempeño de Eichhornia crassipes y Pistia stratiotes en una subcuenca del Amazonas ecuatoriano, demostrando que la técnica funciona directamente en ríos y no sólo en sistemas cerrados, por lo tanto, aumentando su relevancia para el río Teaone. Finalmente, Fallain et al. (2025) están elaborando una propuesta adecuada para las vías navegables naturales explorando las islas flotantes como método alternativo de fitorremediación de las aguas residuales domésticas; Este enfoque se alinea perfectamente con las características del río Teaone y puede integrarse en los instrumentos de planificación pública del municipio de Esmeraldas como medida de recuperación sostenible.
Ante esta realidad, las investigaciones en el país han demostrado que los macrófitos como Eichhornia crassipes, Pistia stratiotes y Salvinia sp. posee una alta capacidad de absorción de nutrientes, acumulación de contaminantes y mejora de los parámetros fisicoquímicos en condiciones climáticas similares a las de Esmeraldas, confirmando que la fitorremediación es una técnica adaptable, de bajo costo y probada eficacia para el medio ambiente ecuatoriano, incluso con recursos municipales limitados (Ortiz & The fuentes coinciden en que cualquier medida de rehabilitación pierde su sostenibilidad a menos que vaya acompañada de acciones paralelas, como el control de las fuentes de contaminación, la protección de la franja del río y el seguimiento continuo de la calidad del agua.
Por lo tanto, la fitorremediación no debe considerarse como una intervención independiente, sino como un elemento que forma parte de una estrategia más amplia de gestión ambiental. Para lograrlo, integrar esta opción tecnológica en los planes de gestión de cuencas, en los programas de saneamiento ambiental y en las herramientas de planificación del Gobierno Autónomo Descentralizado de Esmeraldas posibilitaría la articulación con mecanismos para financiarla, hacerle seguimiento y que la población participe.
Desde este punto de vista, para proteger el patrimonio hídrico es necesario ir más allá de la aplicación puntual del conocimiento técnico y avanzar hacia su inclusión efectiva en las políticas públicas, que deben contar con objetivos progresivos, sistemas de seguimiento y responsabilidades bien definidas a las instituciones pertinentes.
Olguín (2019) sistematiza los procesos biológicos que permiten a las macrófitas captar, retener y modificar diferentes contaminantes acuáticos. Además, enfatiza criterios significativos para la elección de especies, el cálculo del tamaño de los sistemas de tratamiento y la gestión adecuada de la biomasa.
Por otro lado, una revisión sistemática publicada en 2021 reportó eficiencias de remoción que varían entre el 60 % y el 80 % para ciertos nutrientes, las cuales pueden llegar hasta el 90 % si se trata de contaminantes específicos. Sin embargo, estos resultados no son consistentes, dado que la eficacia de los sistemas está sujeta a factores como el tiempo de residencia hidráulica, el calor, la densidad de las plantas y las condiciones en las que se realiza el mantenimiento.
El estudio se llevó a cabo utilizando un enfoque mixto, con alcance descriptivo y propositivo. La parte cualitativa se basó en el estudio de documentos normativos, literatura científica y herramientas de planificación territorial vinculadas a la fitorremediación por medio de macrófitas acuáticas. Por otro lado, la parte cuantitativa se sustentó en una encuesta estructurada aplicada a los participantes que están involucrados con la gestión territorial y ambiental del río Teaone. El análisis no incluyó la realización de muestreos experimentales directos en el río Teaone; por lo tanto, se analizaron las condiciones medioambientales del afluente con base en estudios publicados anteriormente y documentos técnicos oficiales.
El área de investigación fue la cuenca del río Teaone y su zona de influencia, que se encuentra en el cantón Esmeraldas, en Ecuador. La primera tarea consistió en analizar y estructurar estudios vinculados a la calidad fisicoquímica y biológica de sus aguas. Se tomaron en cuenta investigaciones que se llevaron a cabo en diferentes áreas urbanas y rurales de la cuenca, las cuales reportaban variables como conductividad eléctrica, pH, temperatura, turbidez, oxígeno disuelto, demanda bioquímica de oxígeno (DBO), demanda química de oxígeno (DQO), nitrógeno total y fósforo total. Para garantizar la fiabilidad y calidad de los datos empleados, solo se eligieron estudios basados en procedimientos aprobados para el monitoreo de la calidad del agua o que estén amparados por las normas técnicas ecuatorianas.
Simultáneamente, se llevó a cabo una evaluación especializada acerca de la utilización de macrófitas acuáticas en procesos fitorremediadores. La elección de las especies se basó en su habilidad comprobada para eliminar contaminantes, su adecuación a condiciones tropicales, la sencillez de manejo y establecimiento y su escaso riesgo invasivo. Se incorporaron las especies Azolla spp., Pistia stratiotes, Lemna minor y Eichhornia crassipes en el análisis, por la gran cantidad de pruebas científicas que avalan su eficacia para eliminar metales pesados, materia orgánica y nutrientes contenidos en aguas contaminadas.
Para incluir la dimensión institucional y social en el estudio, se utilizó una muestra de 300 participantes a quienes se les aplicó un cuestionario estructurado. Este cuestionario estaba fundamentado en una escala Likert de cinco niveles (1 = totalmente en desacuerdo; 5 = totalmente de acuerdo). Los encuestados fueron funcionarios del Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica (MAATE), de la Prefectura de Esmeraldas y del Gobierno Autónomo Descentralizado Municipal de Esmeraldas, además de personas que viven en las áreas ribereñas del río Teaone y expertos vinculados a la gestión territorial y ambiental.
Se eligieron a los participantes a través de un muestreo no probabilístico por conveniencia, tomando en cuenta su relación directa con la planificación territorial, la gestión ambiental o su interacción diaria con el río Teaone. Este criterio posibilitó la recolección de información proveniente de actores que tienen interés y conocimiento sobre el problema medioambiental del río, así como sobre las opciones viables para su restauración.
Diez preguntas, distribuidas en cuatro dimensiones, constituyeron el instrumento de investigación: diagnóstico ambiental del río Teaone; viabilidad técnica y económica de la fitorremediación; viabilidad institucional y normativa para su aplicación; y participación ciudadana y gobernanza en los procesos de recuperación medioambiental. Con el objetivo de determinar patrones y grados de coincidencia en cada una de las dimensiones estudiadas, los datos adquiridos fueron tratados a través de estadística descriptiva, empleando medias, desviaciones estándar, modas y frecuencias absolutas y relativas.
Además, se realizó un estudio cualitativo de tipo jurídico-técnico de documentos para investigar el vínculo entre la gobernanza del patrimonio hídrico y las opciones de recuperación medioambiental que están fundamentadas en soluciones sustentadas en la naturaleza. Para lograrlo, se crearon tres colecciones documentales.
La normativa ecuatoriana acerca de la administración y protección de los recursos hídricos fue el primer corpus. En este se incluía, sobre todo, el Código Orgánico de Planificación y Finanzas Públicas (2010), la Ley Orgánica de Recursos Hídricos, Usos y Aprovechamiento del Agua (2014) y la Constitución del Ecuador (2008). El segundo corpus estuvo compuesto por los instrumentos de planificación territorial del cantón Esmeraldas, en particular el Plan de Desarrollo y Ordenamiento Territorial (PDOT) 2020-2033, así como sus informes de evaluación. Desde 2012 hasta 2025, se publicó la tercera colección de literatura científica indexada que trataba sobre la calidad del agua en el río Teaone y el uso de macrófitas acuáticas para procesos de fitorremediación.
La búsqueda de bibliografía se llevó a cabo utilizando combinaciones de términos clave en inglés y español, como, por ejemplo: calidad del agua, remoción de metales pesados, patrimonio hídrico, aguas residuales, Eichhornia crassipes, Pistia stratiotes, Azolla spp., Lemna minor y macrófitas acuáticas. La información fue obtenida de bases de datos académicas y científicas reconocidas, como SciELO, Redalyc y otras fuentes especializadas en América Latina.
Se tomaron en cuenta como criterios de inclusión los estudios que mostraban metodologías bien definidas y resultados comprobables, ya sea sobre la calidad del agua o acerca de lo eficaces que son los procesos para eliminar contaminantes. Al contrario, se eliminaron los documentos que no tenían respaldo institucional, las publicaciones no indexadas y los trabajos que no ofrecían datos metodológicos suficientes para evaluar la validez de sus resultados.
Finalmente, la información adquirida por medio de las encuestas y el análisis de los corpus documentales se incorporó mediante un proceso de triangulación metodológica. Con este fin, se creó una matriz analítica que posibilitó comparar la evidencia científica existente sobre la efectividad de la fitorremediación con macrófitas acuáticas, las disposiciones normativas, los instrumentos de planificación territorial y el grado de cumplimiento institucional reportado. Este procedimiento ayudó a determinar la diferencia que existe entre el conocimiento científico disponible y su inclusión real en las herramientas de planificación pública.
La incorporación de la evidencia normativa, social y documental posibilitó que se examinara al mismo tiempo la viabilidad técnica, institucional y social de la fitorremediación como una opción con potencial para ayudar en la preservación, regeneración y administración sostenible del patrimonio acuático del río Teaone.
RESULTADOS
El análisis de las investigaciones llevadas a cabo sobre el río Teaone facilitó el reconocimiento de un deterioro continuo de sus condiciones medioambientales. Este problema tiene su origen, sobre todo, en el desarrollo de la ciudad, la agricultura y la descarga de aguas residuales sin procesar. Asimismo, los hallazgos indican que las áreas con más intervención humana tienen el nivel de impacto ambiental más elevado, en tanto que las zonas forestales mantienen condiciones ecológicas más favorables.
Estos hallazgos son coherentes con lo que se expone en el Plan de Desarrollo y Ordenamiento Territorial (PDOT) del cantón Esmeraldas 2020-2033, documento que señala al río Teaone como un receptor clave de aguas residuales domésticas sin procesar y también reporta contribuciones contaminantes resultantes de actividades industriales y agrícolas (GADMCE, 2021). Además, el instrumento de planificación señala que algunos sistemas vinculados a la infraestructura hídrica tienen valoraciones de calidad que se encuentran entre las categorías de "malo" y "regular". En general, estos antecedentes muestran que las condiciones del sistema hídrico siguen deteriorándose con el tiempo.
La cuestión del río también ha sido destacada desde un enfoque biológico y microbiológico. Prado Villacreses descubrió niveles de coliformes fecales por encima de los límites establecidos en una evaluación efectuada durante el año 2015 en la zona de La Propicia, siendo especialmente grave la situación en el área cercana a la desembocadura del río Esmeraldas.
Además, la investigación constató una gran cantidad de organismos de la familia Chironomidae, que son considerados bioindicadores relacionados con entornos con niveles bajos de oxígeno disuelto y significativos cambios ecológicos. Estos hallazgos permiten afirmar que el deterioro del Teaone va más allá de la modificación de sus parámetros fisicoquímicos y afecta, además, elementos vinculados con la calidad biológica del ecosistema.
Desde el punto de vista institucional, se observa que los resultados de las acciones de recuperación planificadas en periodos previos han sido igualmente insatisfactorios al revisar el PDOT. El objetivo de reforestar el 10 % de las riberas solo se cumplió en un 1 %, mientras que los objetivos vinculados a la restauración integral de las riberas y cuencas mostraron progresos parciales o, en algunos casos, no tuvieron resultados.
GADMCE (2021) asegura que el instrumento de planificación vincula la ejecución de bajo nivel con limitaciones operativas y presupuestarias. Por lo tanto, la evidencia documental hace posible detectar una discrepancia entre las metas de conservación incluidas en la planificación territorial y los resultados reales obtenidos en la recuperación del sistema hídrico.
El análisis de la literatura científica hizo posible determinar pruebas sólidas acerca del potencial de las macrófitas acuáticas para disminuir diversos tipos de contaminantes que se encuentran en cuerpos de agua impactados por descargas domésticas, agrícolas e industriales.
Las investigaciones analizadas indican que ciertas especies tienen una habilidad relevante para eliminar metales pesados, materia orgánica y nutrientes, así como propiedades que promueven su uso en entornos tropicales. Azolla filiculoides, Eichhornia crassipes y Pistia stratiotes están entre las especies con mayor presencia en la literatura, gracias a su habilidad para adaptarse, desarrollarse con rapidez y almacenar contaminantes.
La eficacia de estas plantas se puede explicar a través de varios procesos de fitorremediación, que incluyen la rizofiltración, la fitoestabilización, la fitodegradación, la fitovolatilización y la fitoextracción. La interacción de estos procesos posibilita que las macrófitas contribuyan a la fijación, absorción, transformación o inmovilización de contaminantes específicos que se encuentran en el agua. Adicionalmente, la literatura más reciente indica que los sistemas de fitorremediación pueden necesitar menos inversión y costos operativos que algunas opciones tradicionales de tratamiento. Esto es especialmente significativo para las administraciones locales que lidian con limitaciones en el presupuesto (Celi Fernández et al., 2025).
En términos generales, los resultados analizados ofrecen una base científica para que se contemple el uso de macrófitas en la fitorremediación como una opción técnicamente factible y posiblemente complementaria a las iniciativas de restauración medioambiental del río Teaone.
Sin embargo, su implementación futura debería basarse en estudios piloto que faciliten la identificación de las especies más adecuadas, los contaminantes objetivo, los períodos de retención, la capacidad de remoción y los procedimientos requeridos para administrar la biomasa contaminada de manera segura bajo las condiciones particulares del río.
Percepción social sobre la inclusión de la fitorremediación en la planificación pública
La encuesta realizada a 300 participantes mostró una percepción mayormente positiva hacia la adopción de sistemas de fitorremediación como enfoque para la recuperación del río Teaone. La media total alcanzó 3,87 puntos en una escala de cinco, mientras que el 70 % de los encuestados se situó en las categorías de acuerdo o completamente de acuerdo con respecto a los diversos aspectos evaluados (Figura 1).
En cuanto al diagnóstico ambiental, se notó un alto nivel de consenso. El 77 % de los participantes identificó las descargas domésticas, agrícolas e industriales como la principal causa del deterioro del río Teaone (M = 4,05; DE = 1,08), mientras que el 72 % destacó que esta situación afecta directamente la calidad de vida de la comunidad ribereña (M = 3,89; DE = 1,18).
Con relación a la parte técnica, el 70 % coincidió en que la fitorremediación es una opción viable para mejorar la calidad del agua (M = 3,89; DE = 1,15), y el 68 % evaluó como apropiadas las macrófitas nativas para su implementación (M = 3,82; DE = 1,14). Los resultados muestran, en términos generales, una percepción positiva sobre la viabilidad técnica de la propuesta, a pesar de que el aspecto con menor valoración dentro de esta categoría fue la accesibilidad económica (62 %; M = 3.68; DE = 1.23). Esto indica que, a pesar de las incertidumbres vinculadas con los recursos financieros requeridos para llevarlo a cabo, los participantes reconocen condiciones técnicas que apoyan la viabilidad del plan.
Figura 1. Distribución en porcentaje de respuestas por ítem (escala Likert, n=300).
Elaboración: Los autores.
El análisis reveló que la dimensión institucional y normativa fue el hallazgo más significativo. El 76 % de los encuestados opinó que es necesario que el PDOT incluya explícitamente la fitorremediación como un enfoque para mejorar la calidad del agua (M = 4,04; DE = 1,05). No obstante, únicamente el 59 % de los encuestados manifestó que el marco jurídico vigente facilita en la actualidad la aplicación de soluciones fundamentadas en la naturaleza (M = 3,50; DE = 1,26). La discrepancia entre las dos valoraciones muestra una sensación de insuficiencia en el apoyo normativo existente, lo que está en línea con los vacíos detectados al revisar los documentos del marco legal y los instrumentos de planificación.
Figura 2. Estadísticas de media y desviación estándar por ítem (escala de Likert, n=300).
Elaboración: Los autores.
Por último, la dimensión asociada con la gobernanza y la aceptación social fue valorada de manera muy positiva por los participantes. Según el 75 % de los encuestados, la implementación de la fitorremediación podría ayudar a que la protección del recurso hídrico local se fortalezca (M = 3,94; DE = 1,09). El 76 % expresó también su apoyo a la inclusión de procedimientos de participación ciudadana en las diversas fases de los próximos proyectos de recuperación, abarcando su diseño, puesta en marcha y supervisión (M = 4.08; DE = 1.04). Este resultado es el que obtuvo el porcentaje de aprobación más elevado en la encuesta en su totalidad (Figuras 3 y 4).
Figura 3. Nivel de acuerdo por ítem, clasificado de mayor a menor (n=300).
Elaboración: Los autores.
Figura 4. Media total por dimensión analizada (n=300)
Elaboración: Los autores.
En términos generales, los hallazgos revelan una correlación lógica entre la percepción de los actores consultados, las necesidades detectadas en la administración pública del río Teaone y la evidencia científica existente. La dificultad más significativa para implementar la fitorremediación no parece estar relacionada con la falta de opciones técnicas o con una baja aceptación por parte de la sociedad. La cuestión reside, sobre todo, en la falta de mecanismos normativos e institucionales que estén claramente establecidos y que hagan posible llevar esta opción desde el contexto científico a los instrumentos de gestión y planificación territorial.
Propuesta de integración en los instrumentos de planificación pública
A partir de los hallazgos obtenidos mediante la revisión documental y el análisis de las percepciones de los actores involucrados, se formuló una propuesta estructurada en tres componentes complementarios. El primero corresponde al componente técnico, que plantea evaluar el uso de macrófitas emergentes, sumergidas y flotantes en sectores previamente seleccionados del río, considerando las características de cada zona y los contaminantes presentes.
El segundo comprende el componente normativo-programático, orientado a incorporar de manera expresa la fitorremediación en los planes de desarrollo y ordenamiento territorial, los instrumentos de gestión ambiental y las agendas ambientales de los gobiernos locales. El tercero corresponde al componente social, basado en la generación de mecanismos de participación, vigilancia y seguimiento ciudadano que favorezcan la apropiación comunitaria de las acciones de recuperación, en concordancia con la disposición favorable manifestada por los participantes.
En conjunto, los resultados cualitativos y cuantitativos permiten sostener que existe una base científica, social e institucional que respalda la consideración de la fitorremediación como alternativa complementaria para la protección y recuperación del patrimonio hídrico del río Teaone. Sin embargo, su incorporación requiere superar el carácter puntual de las intervenciones actuales y establecer mecanismos de planificación, implementación, seguimiento y evaluación que aseguren su continuidad en el tiempo y su articulación con las responsabilidades de las instituciones competentes.
DISCUSIÓN
Hay técnicas eficaces para colaborar en la descontaminación del río Teaone, y las leyes también apoyan la defensa de los recursos hídricos. Estas soluciones, no obstante, todavía no son un componente esencial de las decisiones y los planes de las entidades públicas. Por lo tanto, el problema no es que falten normas o conocimientos, sino que esos instrumentos no se estén utilizando en la práctica para restaurar el río. Sin embargo, sigue habiendo una brecha entre el conocimiento disponible y la aplicación efectiva de ese conocimiento en las políticas locales de restauración ambiental.
Este comportamiento coincide con lo reportado en diferentes estudios en América Latina, donde la pérdida de vegetación y el estrés antropogénico han sido identificados como determinantes de la degradación de los ecosistemas fluviales (Celi Fernández et al., 2025). En este contexto, la fitorremediación parece ser una alternativa particularmente adecuada. Los estudios revisados han documentado resultados consistentes en la eliminación de nutrientes, materia orgánica y metales pesados mediante el uso de macrófitos como Eichhornia crassipes, Pistia stratiotes y Azolla filiculoides. Durán Mera y Lino García (2023) reportaron una reducción significativa de la turbidez y una mejora evidente en la calidad de las aguas residuales tratadas con Eichhornia crassipes en Jipijaba.
Estas plataformas son particularmente adecuadas porque fueron desarrolladas en las condiciones ambientales del Ecuador, lo que nos permite considerar con mayor confianza la capacidad de estas tecnologías para adaptarse al contexto del cauce. Uno de los hallazgos más importantes de este estudio es verificar que la principal limitación para la implementación del tratamiento no es técnica sino institucional.
Si bien la Constitución de la República del Ecuador reconoce el agua como patrimonio nacional estratégico y estipula un compromiso con la preservación y restauración de las cuencas fluviales (Asamblea Nacional Constituyente del Ecuador, 2008), las herramientas de planificación regional analizadas no incorporan explícitamente la fitorremediación u otras soluciones basadas en la naturaleza como las herramientas de saneamiento del agua. Esta situación es particularmente importante si consideramos que el propio PDOT del cantón de Esmeraldas admite bajos niveles de cumplimiento de las metas relacionadas con la restauración del río Teaone y atribuye estos resultados principalmente a restricciones presupuestarias (GADMCE, 2021). Desde esta perspectiva, la fitorremediación ofrece una solución que aborda precisamente la principal limitación identificada por las organizaciones locales.
A diferencia de los sistemas de remediación convencionales que muchas veces requieren altos costos de construcción, operación y mantenimiento, las grandes plantas permiten realizar operaciones de remediación ambiental con inversiones significativamente bajas (Celi Fernández et al., 2025). Por tanto, la integración de esta tecnología en las herramientas de planificación debe entenderse no sólo como una innovación ambiental sino también como una estrategia de gestión pública que optimiza los recursos y amplía las opciones disponibles para la restauración del patrimonio acuático.
Hay un fuerte apoyo para incluir la fitorremediación en el Plan de Desarrollo y Ordenamiento Territorial (PDOT), lo cual evidencia que ciudadanos, expertos y funcionarios tienen confianza en su capacidad de contribuir a la recuperación del río Teaone. Sin embargo, se percibe que el mayor reto no es persuadir a la ciudadanía de la relevancia de esta opción, sino conseguir que las entidades y los instrumentos de planificación pública generen las condiciones requeridas para llevarla a cabo. En este contexto, los participantes piensan que el mayor obstáculo no es la falta de apoyo colectivo, sino la carencia de procedimientos, mecanismos y normas formales que hagan posible la transformación de las sugerencias técnicas en iniciativas específicas y duraderas.
La disposición de los participantes para participar en actividades de seguimiento, monitoreo y mantenimiento de futuras iniciativas de restauración del medio ambiente demuestra que es necesario incluir la participación ciudadana como un elemento constante en cualquier estrategia relacionada con el río Teaone.
Conjuntamente, las organizaciones, las instituciones públicas y la comunidad deben trabajar de manera sostenida en el tiempo para proteger el patrimonio hídrico del río Teaone. Además, hace énfasis en que la fitorremediación no tiene la capacidad de solucionar de manera independiente todos los desafíos de contaminación del río, a pesar de ser una opción alentadora para optimizar la calidad del agua.
Para conseguir una recuperación eficaz, es indispensable añadir acciones que tengan como objetivo disminuir las fuentes de contaminación, reforzar la supervisión del medio ambiente, promover un mayor compromiso ciudadano y restablecer poco a poco los ecosistemas deteriorados de las riberas. En este contexto, las sugerencias presentadas en el estudio no deben considerarse como una solución independiente, sino como un componente de un enfoque global para la gestión y preservación de la cuenca del río Teaone.
Finalmente, hay que tener en cuenta algunas limitaciones del estudio. Dado que este estudio se basó en una revisión de la literatura y un análisis cognitivo social, no se realizaron pruebas empíricas o experimentales en el río Teaone. Por esta razón, incluso si la literatura científica examinada muestra resultados muy positivos en contextos similares, todavía es necesario desarrollar estudios de validación local para determinar la verdadera efectividad de especies seleccionadas en las condiciones hidrológicas y ambientales específicas de la cuenca. Asimismo, investigaciones futuras podrían incluir análisis de costo-beneficio y modelos de implementación para facilitar la inclusión formal de la fitorremediación en las herramientas de planificación regional.
En general, los resultados permiten decir que el principal obstáculo para integrar la fitorremediación en el manejo del Teaone no es la falta de evidencia científica ni la falta de aceptación social, sino la débil institucionalización de esta alternativa en el proceso de planificación pública. Por lo tanto, su integración explícita en las herramientas de gestión regional representa una oportunidad real para mejorar la protección, restauración y sostenibilidad del patrimonio acuático del cantón de Esmeraldas.
CONCLUSIONES
La investigación realizada ha permitido establecer que la fitorremediación utilizando macrófitas es una opción viable para ayudar a la conservación y restauración del recurso hídrico del río Teaone. Los datos científicos revisados indican que especies como Eichhornia crassipes, Pistia stratiotes y Azolla spp. poseen una notable capacidad para eliminar nutrientes, materia orgánica y metales pesados, logrando eficiencias superiores al 90 % en varios estudios realizados en circunstancias ambientales similares, lo cual respalda su posible uso en la cuenca del río Teaone.
El análisis documental ha mostrado que la calidad del agua del río se ve gravemente afectada por la descarga de aguas residuales sin tratamiento, la escorrentía de prácticas agrícolas y otras fuentes de contaminación generadas por el ser humano. Además, se ha evidenciado que las metas para la recuperación ambiental delineadas en los planes de ordenamiento territorial han tenido escaso cumplimiento, lo que ha restringido la eficacia de las iniciativas dirigidas a la conservación y restauración del agua.
Una de las conclusiones más destacadas del estudio fue el hallazgo de que la principal limitación para integrar la fitorremediación en la gestión del río Teaone no es de naturaleza técnica ni social, sino institucional. A pesar de que la Constitución y las leyes de Ecuador reconocen al agua como un patrimonio nacional estratégico y les asignan a los gobiernos autónomos descentralizados la responsabilidad de cuidar los recursos hídricos, los planes de ordenamiento territorial analizados no contemplan de manera explícita la fitorremediación ni otras soluciones basadas en la naturaleza como metodologías para la recuperación y saneamiento ambiental.
Los resultados obtenidos a través de la encuesta realizada a funcionarios públicos, residentes de la zona ribereña y expertos en gestión ambiental corroboran esta afirmación.
El valor primordial de este estudio consiste en demostrar que la fitorremediación no tiene que considerarse únicamente como un método para limpiar el medio ambiente, sino también como un instrumento para la planificación pública. Esto permitirá una administración más sustentable del recurso hídrico a largo plazo. La utilización de plantas acuáticas para colaborar en la depuración del río Teaone no es únicamente una solución medioambiental, sino también un instrumento que las autoridades tienen la posibilidad de incorporar en sus planes y políticas públicas. Asimismo, ten en cuenta que solo será factible la restauración del río si investigadores, organizaciones e individuos colaboran de forma conjunta.
Por eso, sugiere que se integre oficialmente la fitorremediación en las estrategias de gestión y desarrollo ambiental de Esmeraldas, pues es una opción factible que cuenta con el respaldo científico, la aprobación de los ciudadanos y está conforme a las leyes nacionales.
A todos los factores sociales que influyeron en el desarrollo de esta investigación.
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